Mi viaje

¡Hola! Soy Carolina: amante de los idiomas, trotamundos, ávida lectora, comidista y llena de curiosidad por casi todo.  Vivo en Londres que, a  pesar de estar a algo más de mil kilómetros de mis orígenes en España, se deja querer y no es difícil sentirse como en casa. Entre los dos extremos de esos más de mil kilómetros se esconden muchos más recorridos en busca de experiencias, aventuras, conocimiento y, sobre todo, nuevos idiomas.
Hace muchos años tuvo lugar mi pequeño big bang particular en el que se encontraron dos factores que esculpieron gran parte de lo que soy hoy. El primero fue mi inmediata obsesión por el inglés a los diez años, que derivó en pura fascinación. El segundo fue mi afición por la escritura, que se convirtió en una forma de «vaciarme». Durante mi adolescencia, las frecuentes erupciones literarias, que se materializaban tanto en español como en inglés, dieron fruto a nutridos cuadernos de relatos y poemas.
En vista de los hechos, el sendero que se dibujaba ante mí era bastante nítido: yo tenía que ser lingüista. En la universidad me transformé en una esponja que absorbió conocimiento lingüístico, literario, fonético y cultural de los universos anglófono y francófono. El año que pasé en Leicester, Reino Unido, con una beca Erasmus fue la larga epifanía que llevaba tiempo esperando. Ya no había marcha atrás. Quería más, y más.
Y así fue como con una licenciatura en Filología Inglesa bajo el brazo me embarqué en la siguiente aventura: un máster en Lingüística y TESOL en Estados Unidos. Allí empecé a dar clases de español, ¡y resulta que me encantó! He de decir que me pilló de sorpresa. Estaba tan convencida de que quería ser traductora, y en el fondo también escritora a tiempo parcial, que la enseñanza se me antojaba un obstáculo, un desvío.
Me quedé dos años más en Estados Unidos dando clase de español en otra universidad. Pero el deseo de dar clase de inglés era tan fuerte que no podía seguir ignorándolo. ¿Qué hacer? Pues volver a España y trabajar cinco años como profesora de inglés para adultos. Gracias a esta experiencia pude profundizar mucho más en los misterios de esta lengua con la ayuda (¡y las inimaginables preguntas!) de mis alumnos.
Pero entonces, así, sin esperarlo, Alemania llamó a mi puerta, y como ya me estaba entrando ansiedad al pensar en la estabilidad que parecía cernirse sobre mí, la abrí de par en par. Me subí a una montaña rusa que me transportó al aprendizaje de otro idioma con el que deleitarme: el alemán. En Alemania pude, además, trabajar simultáneamente como profesora de inglés y de español.
¡Y después fue el turno de Londres! Y aquí es cuando conseguí utilizar los billetes que había comprado hacía tantos años para iniciar el gran viaje: mi carrera como traductora. Llevo desde 2011 involucrada en proyectos de traducción, así que lo único que necesitaba era reorientar mi globo y cambiar un poco el rumbo. Me puse manos a la obra con deberes, lecturas y largas horas de búsqueda; hice un examen oficial (IoLET DipTrans) para certificarme como traductora a nivel internacional, y así es como germinó VibrantWords Translations.
Por fin había llegado el momento de hacer uso de todo lo adquirido: mis viajes, mis años explorando otras culturas, las innumerables lecciones de cocina, los actos de descubrimiento a través de la música, el arte, la literatura y las conversaciones con la gente que encontraba en cada lugar, todas las lecciones enseñadas, y también las aprendidas. Ahora estoy aquí para ayudarte a transmitir significados, sentimientos y pensamientos en español. ¡Estoy deseando iniciar este viaje contigo!
Carolina Casado Parras
Formación profesional